












Neuquén obtuvo una mejora en su evaluación crediticia internacional luego de que S&P Global Ratings elevara el perfil individual de la provincia de 'b-' a 'b+'. La decisión se conoció este jueves 5 de noviembre y reconoce, según la calificadora, aspectos vinculados con la administración de las cuentas públicas, la autonomía fiscal y la estrategia de financiamiento.
El gobernador Rolando Figueroa destacó la nueva evaluación y la vinculó con el proceso de ordenamiento financiero iniciado al comienzo de su gestión. Sostuvo que uno de los objetivos fue fortalecer la capacidad de la provincia para administrar sus propios recursos y reducir la exposición a factores externos. La mejora se suma a las revisiones positivas de FIX SCR, que otorgó una nota de BBB+(arg) en diciembre de 2025 y la elevó en junio de 2026 a A- para la deuda de largo plazo y A2 para las obligaciones de corto plazo.
Según el Gobierno provincial, en diciembre de 2023, cuando Figueroa asumió, la deuda pública alcanzaba los 1.263 millones de dólares. A ese monto se agregaban 187 millones de deuda flotante y unos 350 millones de contratos de obra pública que debieron renegociarse, lo que daba compromisos por alrededor de 1.800 millones. A septiembre de 2026, el stock total era de 1.197 millones de dólares, de los cuales 650 millones correspondían a obligaciones heredadas. Los nuevos financiamientos se destinaron a infraestructura, cancelación de compromisos y compra de equipamiento para áreas esenciales.
La administración sostiene que dejó de tomar deuda para cubrir gastos corrientes. Entre los nuevos créditos se cuentan préstamos de organismos internacionales, la adquisición de bienes de capital y una emisión de bonos por 500 millones de dólares realizada en julio, con una tasa del 7,35% y una vida media de siete años. Según el Gobierno, fue el costo de financiamiento más bajo logrado por una provincia argentina desde el regreso de las jurisdicciones subnacionales al mercado internacional.
La proyección oficial indica que el stock de deuda no superará el 24% de los recursos provinciales en ninguno de los próximos ejercicios, frente a una relación cercana al 83% al inicio del mandato. El proyecto de Presupuesto 2027, enviado a la Legislatura, prevé ingresos por 11,4 billones de pesos, gastos por 11,2 billones y un superávit financiero estimado en 234.175 millones.
Figueroa proyectó que para 2030 la provincia habrá cancelado más del 94% de la deuda heredada y de los financiamientos destinados a bienes de capital, lo que permitiría evaluar una cancelación anticipada de parte de los compromisos de la última emisión internacional. La nueva calificación de S&P representa un respaldo externo a la estrategia financiera del Gobierno, que ahora deberá sostener esos indicadores mientras avanza el plan de infraestructura.