Volvieron a casa los tres: la pareja varada en Neuquén regresó a Tucumán con su perrita Barbie

Oscar y Elizabeth pasaron más de diez días en la terminal de ómnibus sin recursos. Una cadena solidaria de vecinos, empresas y profesionales les permitió viajar junto a su mascota de 18 años.
Hace 52 minutos Actualidad

Después de más de diez días varados en la terminal de ómnibus de Neuquén, Oscar y Elizabeth pudieron emprender el regreso a Tucumán junto a Barbie, su perrita de 18 años. La pareja partió este martes 3 de noviembre, gracias a una cadena de solidaridad que permitió conseguir los pasajes y resolver los requisitos para que la mascota también pudiera viajar.

La historia había comenzado con una promesa laboral que los llevó desde Tucumán hasta Neuquén. Según relataron, el trabajo nunca se concretó: quienes los habían convocado les comunicaron que las pérdidas ocasionadas por las intensas lluvias les impedían incorporarlos y afrontar el costo de los pasajes de regreso.

Desde el viernes 23 de octubre, la pareja permanecía en la terminal sin recursos para volver a su provincia. La situación se complicó aún más porque no estaban dispuestos a separarse de Barbie, que los acompaña desde hace años y es parte de su familia.

La colaboración de los vecinos permitió reunir el dinero para los pasajes. También fue importante el acompañamiento de distintas personas y empresas. Entre ellas, destacaron la ayuda de la gente de Parada Liniers, concesionaria de la ETON, y el compromiso de Flecha Bus. Agradecieron especialmente a su gerente comercial, Mariano Telez, y a Yanina, Federico y Laura, cuyo aporte fue fundamental para concretar el viaje. Reconocieron además a la veterinaria Sonia Riffo y al psicólogo Eduardo, quienes los acompañaron en este difícil momento.

Otro paso clave fue resolver el traslado de Barbie, ya que la empresa de transporte establece requisitos para viajar con animales. En ese proceso intervino la Asociación de Profesionales y Activistas en Derecho de los Animales Neuquén (APADAN), que colaboró con las gestiones y la documentación necesaria para acreditar que la perrita es un animal de compañía.

Finalmente, los tres partieron rumbo a Tucumán. La historia tuvo un final feliz gracias al esfuerzo conjunto de vecinos, trabajadores, profesionales y empresas que se comprometieron con una misma causa: que una familia pudiera volver a casa completa.