Una científica argentina desarrolla un parche que busca acelerar la regeneración de heridas

Mikele Amondarain trabaja en un dispositivo que combina un hidrogel con exosomas derivados de células madre mesenquimales. El proyecto, desarrollado en Argentina, busca avanzar hacia estudios en humanos y nuevas aplicaciones.
Hace 10 horas Nacional


Mikele Amondarain es una científica argentina que desarrolló un parche regenerativo de tejidos humanos que combina un hidrogel elaborado con biopolímeros y exosomas derivados de células madre mesenquimales.

En diálogo con la radio neuquina Cadena Uno, explicó que el proyecto surgió de años de investigación en Argentina y forma parte de su trabajo doctoral en medicina regenerativa.

El dispositivo está compuesto por dos biopolímeros que forman el hidrogel y por exosomas, estructuras derivadas de células madre mesenquimales a las que se atribuye un papel en los procesos de regeneración celular. La propuesta apunta inicialmente a tratar lesiones de la piel y heridas de difícil cicatrización.

El desarrollo surgió, en parte, a partir de una experiencia familiar. Durante la enfermedad de su padre, la investigadora pudo observar de cerca las complicaciones que pueden generar las heridas que no cicatrizan y el impacto que estas tienen en la calidad de vida de los pacientes.

Entre las posibles aplicaciones del parche se encuentran las úlceras, escaras, quemaduras y otras lesiones cutáneas.

Actualmente, el equipo también trabaja en la posibilidad de utilizar esta tecnología para abordar la epidermólisis bullosa, conocida como piel de cristal o piel de mariposa, una enfermedad genética que provoca una extrema fragilidad de la piel.

Los resultados obtenidos durante la investigación doctoral llevaron a la científica a buscar que el desarrollo pudiera trascender el ámbito académico y avanzar hacia una eventual aplicación en pacientes.

El proyecto fue desarrollado en Argentina, en el Instituto Fleni y el ámbito del Conicet. Actualmente, la iniciativa continúa a través de una startup radicada en el Parque de Innovación, mientras la investigadora se encuentra en Silicon Valley, Estados Unidos, en búsqueda de financiamiento y posibles socios tecnológicos.

La tecnología también podría tener futuras aplicaciones en otros tejidos. Entre las líneas de investigación mencionadas se encuentran el tejido cardíaco, neuronal y ocular, además de lesiones internas como las fístulas. Sin embargo, el desarrollo plantea avanzar de manera gradual, comenzando por las aplicaciones en piel antes de estudiar otros órganos y tejidos.

Uno de los próximos objetivos es llevar el parche a estudios en humanos para evaluar su seguridad y eficacia.

En paralelo, la búsqueda de inversores y colaboradores en Silicon Valley apunta a acelerar el desarrollo sin trasladar necesariamente la investigación fuera de Argentina.

La investigadora también destacó las dificultades que atraviesa la investigación científica y explicó que durante su formación contó con el apoyo de su familia para poder sostener su carrera. El trabajo científico requiere una dedicación intensa, con largas jornadas en el laboratorio y tareas que también se extienden a fines de semana y feriados.

El objetivo final es que el desarrollo pueda convertirse en una herramienta terapéutica y que la investigación realizada en Argentina logre llegar a los pacientes que necesitan nuevas alternativas para la regeneración de tejidos.

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